Todos estuvimos aquí. Cuando no nos importaban esos calcetines “huérfanos” en el cajón de la ropa interior ni comprar alimentos en el supermercado que ya teníamos en nuestra despensa.

Si en tu baño abundan productos, potes y envases, y tu velador hay que abrirlo con cuidado para que no explote, llegó el momento de ordenar.